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Estudiantes de MIT diseñan un dispositivo interactivo de cocina impulsado por IA
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Estudiantes de MIT diseñan un dispositivo interactivo de cocina impulsado por IA

miércoles 04 de febrero de 2026, 09:27h

Estudiantes de arquitectura del MIT han diseñado un dispositivo interactivo llamado Kitchen Cosmo, que transforma la inteligencia artificial en una herramienta tangible para la cocina. Este proyecto se centra en crear objetos físicos que extienden los modelos de lenguaje a la interacción real, abordando la falta de comprensión contextual de la IA. Kitchen Cosmo actúa como un generador de recetas, adaptándose a los ingredientes disponibles y preferencias del usuario, mientras ofrece una experiencia culinaria más accesible y creativa. Los estudiantes buscan optimizar el dispositivo para futuras iteraciones, incorporando funciones que mejoren su utilidad en la cocina. Este innovador enfoque destaca cómo la tecnología puede integrarse en la vida cotidiana, facilitando nuevas formas de cocinar y experimentar con la comida.

La intersección entre la inteligencia artificial y la cocina ha sido objeto de estudio en el curso 4.043/4.044 (Inteligencia de Interacción) del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT). Este programa se centra en la creación de objetos interactivos impulsados por IA, conocidos como objetos de lenguaje grande (LLOs), que buscan llevar la tecnología más allá de las pantallas y permitir una interacción física.

Los estudiantes de arquitectura han explorado cómo estos dispositivos pueden extender los modelos de lenguaje a entornos físicos, generando comportamientos diseñados para usuarios específicos. Según Marcelo Coelho, profesor asociado en el MIT, “aunque poderosos, estas nuevas formas de inteligencia aún son ajenas al mundo fuera del lenguaje”. La falta de comprensión contextual y temporal limita su capacidad para ser verdaderamente inteligentes.

Innovación en la cocina

Con el objetivo de diseñar un dispositivo interactivo que quisieran tener en sus vidas, Jacob Payne y Ayah Mahmoud decidieron centrarse en la cocina. Ambos disfrutan cocinar y se inspiraron en el Honeywell 316 Kitchen Computer, un ambicioso pero poco práctico intento de computadora doméstica lanzado en 1969. “Fue una referencia histórica intrigante para nuestro proyecto”, comenta Payne.

Mahmoud explica que su interés radica en facilitar la cocina a aquellos sin experiencia culinaria: “Quería diseñar algo que ayudara a quienes solo desean preparar una comida satisfactoria”. Juntos reflexionaron sobre cómo la IA podría ayudar a reutilizar ingredientes sobrantes, fomentando así la creatividad culinaria.

Cocina generativa

El dispositivo que crearon, denominado Kitchen Cosmo, actúa como un “generador de recetas”. Uno de los retos fue lograr que el modelo de lenguaje reconociera parámetros reales de cocina como temperatura y tiempos. Además, trabajaron para que pudiera identificar perfiles de sabor adecuados a diversas cocinas del mundo.

“Hubo muchos aspectos pequeños que la IA no comprendía bien”, señala Mahmoud. Para optimizar el dispositivo, consideraron diferentes enfoques para preparar una comida: ¿es desayuno o cena? ¿Qué nivel de habilidad culinaria tiene el usuario? También incorporaron preferencias dietéticas y estados de ánimo para personalizar las recetas.

Un compañero en la cocina

A diferencia de muchas interacciones con IA que suelen ser invisibles, Payne y Mahmoud deseaban que su dispositivo actuara como un “compañero” en la cocina. La interfaz táctil fue diseñada para dar a los usuarios control físico sobre cómo respondía la IA. “Este proyecto me llevó a integrar componentes con una precisión más cercana a un dispositivo listo para el mercado”, afirma Payne.

Una vez finalizado el trabajo electrónico, los estudiantes crearon modelos en cartón hasta llegar al diseño final, descrito por Payne como “retro”. Con un cuerpo impreso en 3D pintado de rojo, Kitchen Cosmo incluye una cámara web que escanea ingredientes y genera recetas considerando especias comunes. Un impresora térmica integrada proporciona las instrucciones impresas.

Futuras iteraciones

A pesar del modesto reconocimiento inicial del Kitchen Cosmo en revistas especializadas, ambos estudiantes tienen planes para futuras versiones. Payne imagina un dispositivo que aproveche mejor los datos disponibles en la cocina, ofreciendo consejos sobre cómo mejorar lo que se está cocinando. Por su parte, Mahmoud busca optimizarlo para su tesis e incorporar sugerencias recibidas por sus compañeros.

“Me gustaría entender mejor cómo entrenar a la IA para que comprenda completamente los alimentos y adapte las recetas al gusto del usuario”, concluye Mahmoud, quien ha encontrado inspiración en cada clase de diseño durante su tiempo en MIT.

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