El informe "El lugar de la lectura y la escritura en la España del siglo XXI", presentado por la Fundación Ortega-Marañón en colaboración con Amazon, aborda los retos que enfrenta España para garantizar el acceso universal a la lectura. A través de un año de trabajo con más de treinta expertos, el documento revela que las desigualdades territoriales y socioeconómicas limitan el acceso a libros, especialmente entre jóvenes y en áreas rurales. Se destaca el papel del comercio electrónico como herramienta de cohesión territorial, permitiendo el acceso a una amplia oferta literaria incluso en localidades sin librerías físicas. El informe propone medidas para mejorar el acceso a la lectura, incluyendo la promoción de nuevos formatos literarios y el fortalecimiento de espacios culturales. Para más información, visita el enlace: https://biblioteca.cibeles.net/que-retos-afronta-espana-para-garantizar-el-acceso-universal-a-la-lectura-y-que-papel-juega-el-comercio-electronico/.
La Fundación Ortega-Marañón presentó el 25 de mayo de 2026, en la Comisión de Cultura del Congreso de los Diputados, el informe titulado “El lugar de la lectura y la escritura en la España del siglo XXI”, elaborado en colaboración con Amazon. Este documento es el resultado de un año de trabajo conjunto con más de treinta expertos en educación, cultura, investigación, edición y política lingüística.
El informe concluye que las desigualdades territoriales y socioeconómicas continúan afectando el acceso a los libros, especialmente entre los jóvenes y en áreas rurales. Además, destaca que la tecnología y el comercio electrónico pueden desempeñar un papel crucial como herramientas para mejorar la cohesión territorial.
El estudio se organiza en torno a tres ejes estratégicos: juventud, ruralidad y proyección internacional del español. Durante un año, más de treinta especialistas han participado en un proceso reflexivo que ha dado lugar a un diagnóstico exhaustivo y a una serie de propuestas concretas para fortalecer el ecosistema lector en España.
Federico Buyolo, representante de la Fundación Ortega-Marañón, subrayó:
«El acceso a la lectura sigue condicionado por desigualdades sociales y territoriales que afectan especialmente a los jóvenes y al medio rural. Reforzar los espacios de lectura, las bibliotecas y la mediación cultural es hoy una forma de fortalecer la ciudadanía y la cohesión social».
Una de las conclusiones más relevantes del informe es que el principal obstáculo no radica en la falta de interés por parte de los jóvenes hacia la lectura, sino en las condiciones sociales, económicas y culturales que dificultan su acceso. Las desigualdades territoriales y digitales limitan significativamente el acceso a libros y espacios dedicados a la lectura. Como se menciona en el documento: «la distancia física se convierte en distancia simbólica».
Entre las recomendaciones destacadas se encuentran:
El informe también pone énfasis en las desigualdades persistentes que enfrentan las comunidades rurales respecto al acceso a bienes culturales. Sin embargo, reconoce un notable potencial cultural dentro de estos territorios. La digitalización se presenta como una oportunidad para cerrar esta brecha territorial siempre que esté acompañada por conectividad adecuada y alfabetización digital. Se sostiene que «la tecnología debe ser un puente y no una barrera».
Las bibliotecas, bibliobuses y asociaciones culturales juegan un rol fundamental al compensar la falta de librerías físicas. El acceso a libros electrónicos y audiolibros a través de plataformas digitales puede ayudar a mantener vivas las comunidades lectoras incluso ante desafíos geográficos significativos.
El tercer eje del informe aborda cómo potenciar el español dentro del ámbito digital global. Los expertos sugieren reforzar su presencia mediante inversiones tecnológicas coordinadas, así como fomentar cooperación editorial iberoamericana. Entre las propuestas se incluyen: